Al final se trata de vender


En nuestra sociedad se tiene una impresión poco real de un vendedor, está asociado a una serie de etiquetas que vienen con el nombre vendedor, que a nadie le gusta estar relacionado con ellas, de hecho ahora  a los vendedores se les denominan en otros términos como: comercial, ejecutivo de cuentas, asesor comercial… De una forma  u otra  todos somos vendedores, utilizamos las mismas estrategias para vendernos a nosotros mismos. En la familia, el trabajo, en nuestras relaciones sociales, somos vendedores. Cada cual con sus objetivos pero son transacciones como en las ventas. Si pretendemos que un niño se coma la comida, o que un adolescente termine sus trabajos de clase, utilizamos una serie de tácticas, que van desde, el asesoramiento (sería bueno para tu futuro que hicieras los deberes), pasando por las comparaciones (tu hermano ya ha terminado), la persuasión (si los terminas te doy un helado) y finalmente la amenaza (los terminas o te quedas sin salir). Quizás nos tendríamos que ir a situaciones especiales para que un comerciante te amenace o lo deje entrever, como sucede con los bancos y algunos servicios.

Solo quería dar una visión de cómo nos vendemos de continuo, y que si no termina de gustarnos que nos catalogen de vendedores, es porque sabemos que tenemos algo de ellos dentro de nosotros, y esto me lleva a una reflexión, no se trata de transacciones frías, a todos nos gusta que nos mimen y que nos traten con respeto, me estoy refiriendo a la venta como una metáfora de nuestra vida.

Nuestro nuevo enfoque  de vendedor tiene que ir por el enfoque del comercio moderno, el servicio centrado en el cliente, desde hace tiempo la empresas y comercios están por dar servicio de calidad, y eso lleva ofrecer productos que satisfagan las necesidades del cliente a un precio justo y que cubra las espectativas que el cliente tiene. En nuestra vida sería, ver las necesidades de los que nos rodean e intentar satisfacerlas, sin importarnos si compartimos o no sus gustos o esa necesidad. La mayoría de las personas se sienten bien cuando los que les rodean están bien. Para ello debemos servir primero e intentar solucionar las necesidades de otros, antes de querer satisfacer las nuestras. Esta nueva perspectiva nos brindará la posibilidad de comprender mejor a los que nos rodean, y veremos como una relación de calidad se basa en lo mismo, dar al otro lo que necesita, no lo que creemos que necesita.

Para finalizar me quedo con una frase de S.Covey; Trata a una persona como la ves y seguirá siendo lo que ves, trátala como puede llegar a ser y se convertirá en lo que puede llegar a ser.

Francisco Beltran Ortín

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