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¿Juegas en equipo?

¿Juegas en Equipo?

La mayoría responderán que si que juega en equipo, y seguramente en algunas ocasiones lo hagan, aunque si cambiara la pregunta y te preguntara;

¿Estás dispuesto a no hacer horas en tu trabajo, o reducir tu jornada para que la empresa no cierre?

Hay muchos que no quieran renunciar a esas horas o reducirse su jornada, ya que a ellos no les interesa lo más mínimo lo que le pase  a su empresa versus equipo.

Argumentarían que tienen derecho a la jornada completa y que ese no es su problema.

Lo cierto es, que si es su problema si cierra la empresa que le está generando la renta que sostiene su calidad de vida.

Esto parece un sin sentido de la responsabilidad personal,  pero es más habitual de lo que pensamos.

Hace unos días me contaba un amigo que se había reunido con sus colaboradores, y les comentaba que si se ajustaban los horarios, y alguno se redujera la jornada, la empresa podría mantenerse.

No era un capricho, es una empresa que ofrece servicios personalizados, por diferentes especialistas, (Gimnasio) y en estos momentos, no había suficiente trabajo ni clientela para una jornada completa .

El dicho de _!sálvese quien pueda!, al final termina con todos nadando, y el barco hundido.

Las preguntas que surgieron fueron; ¿qué me corresponde de finiquito?,  ¿cuánto  paro me corresponde? … no les interesó la propuesta de la gerencia, preferían ir al paro.

Esto es un caso claro de que te metan goles en tu propia puerta.

El dicho de !sálvese quien pueda!, al final termina con todos nadando, y el barco hundido.

Los partidos los ganan personas o individuos, los campeonatos los ganan los equipos.

Partido de basket, pabellon Pau Gasol Alfas del PI
Cancha del Alfas del Pi pabellón Pau Gasol; foto desde la grada.

Ahora más que nunca tenemos que saber jugar en equipo, otro dicho deportivo puede servirnos de metáfora; Los partidos los ganan personas o individuos, los campeonatos los ganan los equipos.

Trabajar en equipo significa renunciar a nuestros propios objetivos, para alcanzar el objetivo del grupo.

Si no apoyamos a nuestra empresa o equipo tarde o temprano, terminaremos solos y sin ayuda.

Trabajar en equipo significa renunciar a nuestros propios objetivos, para alcanzar el objetivo del grupo.

Aportar nuestro talento personal al bien común, ayudar a nuestros compañeros cuando lo necesiten, pedir ayuda cuando la necesitamos,  formar parte de algo más importante que la individualidad.

Eso es jugar en equipo. No a cualquier precio, porque tampoco podemos dejar que nos manipulen con información falsa.

Concluyendo; La situación determina nuestra respuesta, hay que empezar a trabajar en equipo, no solo en un primer nivel, debe de ser a un nivel donde empresas, trabajadores, políticos … diseñen estrategias que sirvan para el beneficio mutuo.

¿Y tú juegas en  equipo o solo miras por tu interés?

Francisco Beltrán

No tomar partido, me convierte en complice

No tomar partido, me convierte en cómplice

De la experiencia real con la formación de equipos, he sacado varias conclusiones que he vivido de primera mano en el desarrollo de los jóvenes en equipos deportivos, mi familia y en empresas con las que colaboro. Y cómo nos afectan nuestras decisiones como responsables sobre determinadas conductas que no deberían de producirse en ningún equipo del tipo que sea, deportivo, empresa, familia… Aquí van 5 reflexiones para de los que tienen a su cargo equipos de personas y con especial énfasis si se trata de jóvenes en formación.

 

tercer tiempo1º.    El equipo es una unidad dentro y fuera de la cancha, ¿qué significa esto?; No habrá confianza en un equipo hasta que sus componentes,  se consideren parte de algo que vas más allá del mero juego, partido o tarea. Todo lo que afecta a un componente del equipo de una manera u otra, al final afectará al conjunto entero.

2º.    Respeto mutuo; la manera con la que nos comunicamos y nos dirigimos a nuestros compañeros, influye de manera radical a la hora de enfrentarse a situaciones estresantes. La falta de respeto crea un clima tóxico que poco a poco va deteriorando las relaciones del grupo, al final es la causa de que grandes conjuntos de jugadores o personas no alcancen el potencial que se les suponía.

bullying_655x4383º.    El abuso sobre los vulnerables; quizás sea uno de los cánceres que le puede salir a cualquier tipo de equipo.  Si los líderes en la cancha, en el puesto de trabajo o en casa, no entienden que deben de proteger a sus compañeros de cualquier situación que no se debería de producir, ellos son coautores de esa acción. No tomar partido, les convierte en cómplices del maltrato.

4º.    Que las conductas de falta total de educación, no tengan consecuencias significativas; queremos educar a nuestros chicos para que cada vez sean mejores personas, el pensar que hablándoles y haciéndoles reflexionar tendremos un cambio de conducta, es ser un poco confiados, si pensamos que con eso basta como educadores, jefes, padres o entrenadores. Si las consecuencias no están a la altura de la mala conducta, no impide que se vuelva a repetir.  Y por lo tanto no educamos. Les estamos enseñando que pueden volverla a repetir o incentivar otras conductas no deseadas. En el caso de los jóvenes, el dicho – Son cosas de chiquillos- lo único que conseguimos es, licitar lo que hacen y que se siga manteniendo la conducta o proliferen otras similares, sin tener consecuencias. En el tema de adultos pasa se igual manera, decir -es que él es así- como en el caso anterior lo único que hace es autorizar su comportamiento y no evitamos que vuelva a suceder.

FEO 15º.    Qué tiene mi hijo de feo, que yo no se lo veo; la falta de responsabilidad de algunos en la familia, empresa, clubes deportivos… que no quieren ver lo que está pasando, nos pone en una situación incómoda, que no tiene muy buen arreglo. La tendencia general de no reconocer la culpa es, culpar a otros de lo sucedido evitando asumir la responsabilidad, y no tomar ningún tipo de medida correctora.

Resumiendo, si queremos formar un equipo en el ámbito que sea, deberemos tener muy en cuenta estas 5 reflexiones, “Somos una unidad”, “Respetamos a nuestros compañeros”, “No permitimos el abuso sea quien sea el autor”, “Educamos con consecuencias”. Ya que de otra manera, en el momento más importante, el conjunto fallará.

“Yo hago lo que usted no puede, y usted hace lo que yo no puedo. Juntos podemos hacer grandes cosas.” Madre Teresa de Calcuta

¿Cómo lo haces con tu equipo, familia o empleados?

Francisco Beltrán Ortín

Esforzarse, divertirse y formarse

Esforzarse, divertirse y formarse

Últimamente he experimentado alguna experiencia que no me gusta en los eventos deportivos donde se enfrentan equipos deportivos, pero también hay una parte de la grada que la toma con el árbitro o incluso contra jugadores menores del otro equipo. Hablando del tema que voy a desarrollar con las experiencias de un amigo entendido de la materia y que también vive su día a día en este contexto,  contaré bajo mi punto de vista como responsable de un grupo de menores en iniciación al rendimiento deportivo y como profesional en la materia, cómo afecta esto a los chavales.

padres y deporte

El que un padre insulte a un árbitro lícita de manera indirecta que su hijo también pueda faltarle el respeto a dicha persona, que seguro que como persona que es, se equivoca  unas veces para unos y otra para otros. En ningún caso el hecho de que una persona se equivoque en sus decisiones arbitrando un partido, nos licita a los demás a insultarlo y faltarle el respeto sin mesura. Damos una imagen de lo bajo que podemos caer si nos dejamos llevar por las circunstancias, y  que de seguro la persona en cuestión no lo hace a propósito.

Esto hace que los chavales pierdan la perspectiva y que crean que faltar el respeto es algo normal que se le puede hacer a un adulto.  Hace que a un entrenador le cueste mantener la disciplina, hace que entre los mismos chavales se chillen entre ellos para que al final se pierda la perspectiva sobre el objetivo que tiene el deporte, que es el fomentar la educación de nuestros hijos.

Que resultado se tiene con esto; pues que los chavales se ponen cada vez más nerviosos, y piensan que la culpa de que el partido se complique la tiene el árbitro, cuando son ellos los que tiene que jugar, divertirse y asumir su responsabilidad, que es la de estar en lo que tiene que estar. Y no perder de vista ese objetivo principal, que es que juegan para divertirse.

La próxima vez que acompañes a tu hijo al campo de juego piensa que el objetivo es esforzarse, divertirse y formarse como persona,  que son los valores que debe de transmitir el deporte y si luego se gana pues mucho mejor.

Y tú qué opinas ¿Apruebas que se falte el respeto a los árbitros?

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Francisco Beltrán Ortín