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No tomar partido, me convierte en complice

No tomar partido, me convierte en cómplice

De la experiencia real con la formación de equipos, he sacado varias conclusiones que he vivido de primera mano en el desarrollo de los jóvenes en equipos deportivos, mi familia y en empresas con las que colaboro. Y cómo nos afectan nuestras decisiones como responsables sobre determinadas conductas que no deberían de producirse en ningún equipo del tipo que sea, deportivo, empresa, familia… Aquí van 5 reflexiones para de los que tienen a su cargo equipos de personas y con especial énfasis si se trata de jóvenes en formación.

 

tercer tiempo1º.    El equipo es una unidad dentro y fuera de la cancha, ¿qué significa esto?; No habrá confianza en un equipo hasta que sus componentes,  se consideren parte de algo que vas más allá del mero juego, partido o tarea. Todo lo que afecta a un componente del equipo de una manera u otra, al final afectará al conjunto entero.

2º.    Respeto mutuo; la manera con la que nos comunicamos y nos dirigimos a nuestros compañeros, influye de manera radical a la hora de enfrentarse a situaciones estresantes. La falta de respeto crea un clima tóxico que poco a poco va deteriorando las relaciones del grupo, al final es la causa de que grandes conjuntos de jugadores o personas no alcancen el potencial que se les suponía.

bullying_655x4383º.    El abuso sobre los vulnerables; quizás sea uno de los cánceres que le puede salir a cualquier tipo de equipo.  Si los líderes en la cancha, en el puesto de trabajo o en casa, no entienden que deben de proteger a sus compañeros de cualquier situación que no se debería de producir, ellos son coautores de esa acción. No tomar partido, les convierte en cómplices del maltrato.

4º.    Que las conductas de falta total de educación, no tengan consecuencias significativas; queremos educar a nuestros chicos para que cada vez sean mejores personas, el pensar que hablándoles y haciéndoles reflexionar tendremos un cambio de conducta, es ser un poco confiados, si pensamos que con eso basta como educadores, jefes, padres o entrenadores. Si las consecuencias no están a la altura de la mala conducta, no impide que se vuelva a repetir.  Y por lo tanto no educamos. Les estamos enseñando que pueden volverla a repetir o incentivar otras conductas no deseadas. En el caso de los jóvenes, el dicho – Son cosas de chiquillos- lo único que conseguimos es, licitar lo que hacen y que se siga manteniendo la conducta o proliferen otras similares, sin tener consecuencias. En el tema de adultos pasa se igual manera, decir -es que él es así- como en el caso anterior lo único que hace es autorizar su comportamiento y no evitamos que vuelva a suceder.

FEO 15º.    Qué tiene mi hijo de feo, que yo no se lo veo; la falta de responsabilidad de algunos en la familia, empresa, clubes deportivos… que no quieren ver lo que está pasando, nos pone en una situación incómoda, que no tiene muy buen arreglo. La tendencia general de no reconocer la culpa es, culpar a otros de lo sucedido evitando asumir la responsabilidad, y no tomar ningún tipo de medida correctora.

Resumiendo, si queremos formar un equipo en el ámbito que sea, deberemos tener muy en cuenta estas 5 reflexiones, “Somos una unidad”, “Respetamos a nuestros compañeros”, “No permitimos el abuso sea quien sea el autor”, “Educamos con consecuencias”. Ya que de otra manera, en el momento más importante, el conjunto fallará.

“Yo hago lo que usted no puede, y usted hace lo que yo no puedo. Juntos podemos hacer grandes cosas.” Madre Teresa de Calcuta

¿Cómo lo haces con tu equipo, familia o empleados?

Francisco Beltrán Ortín

¿COMO TE VALORAS A TI MISMO?

¿COMO TE VALORAS A TI MISMO?

Seguramente que si respondes a esta pregunta sin recapacitar y hacer una valoración más objetiva, te puntuaras mucho más bajo de lo que es en realidad. Tendemos a hacer nuestra valoración de vida en términos de tener cosas, conversaciones internas del tipo; si tuviera esto sería… si hubiera hecho esto sería… nos limitan, y no nos damos cuenta de lo que en verdad hemos conseguido en los diferentes ámbitos que forman una vida.

Como te valoras a ti mismoLa pasada semana hice una auto-evaluación, me puse a repasar los diferentes roles que he desempeñado durante toda mi vida tanto de joven, como de adulto (Trabajos que realicé, actividades que hice, proyectos en los que he participado, y así varios roles y proyectos realizados que me vinieron a la memoria). Me sorprendió gratamente ver la cantidad de cosas que había logrado y que hasta ese momento no tuve conciencia de ellos.

Lo seres humanos tenemos una especial habilidad para acordarnos solo de lo que no hacemos, o de las cosas que han salido mal. Esto hace que cada año que cumples sea una carga en vez de una sensación de júbilo. Nos hemos creído que la felicidad solo se tiene mientras eres joven, y hemos perdido de vista que con la edad también se adquieren nuevas destrezas que no se pueden adquirir de otra forma. Pero no te precipites y te saltes etapas, primero tienes que lidiar con gestionarte a ti personalmente, para después intentar gestionar a otros, a esto me refiero, que no se está preparado para tomar decisiones que afectan a una organización, llámese; empresa, club, familia, si antes uno no se ha gestionado a él primero.

Quien no ha dicho cuando terminó el servicio militar que si empezara ahora no veas la –mili- que me pegaría. Esto ocurre en todos los ámbitos de nuestra vida, el que ahora desarrolla cualquier tipo de habilidad, ya no se acuerda cuando empezó, parece que nunca hubiera pasado, pero la realidad es,  que hay un antes y un después.

La sabiduría popular también recoge algún chascarrillo sobre el tema; A toro pasado…, (“El Diccionario de la Real Academia Española nos define esta locución adverbial temporal como “después de haber perdido o dejado pasar la oportunidad”).

Por eso la experiencia es algo que no se puede comprar, no se puede estudiar, y no se puede tener, si no lo has vivido. Y todo el mundo sabe mucho cuando ha pasado la situación, pero a nadie se le ocurrió antes de que pasara. Por este motivo cuando te auto-valores no seas muy duro contigo, ya que si has cumplido unos cuantos años, de seguro hay infinidad de logros conseguidos, y si por el contrario eres joven, no te apures porque la vida te pondrá muchas pruebas que algunas veces no saldrán como tú quieres, pero en la mayoría de las veces serán logros conseguidos. Aprende de todo, ya que eso te dará una ventaja sobre el resto, de los que solo se quejan o no asumen su propia responsabilidad.

Para terminar os dejo con una frase que se le atribuye  mítico jugador de la NBA Larry BIRD, que decía así;

Cuanto más entreno, más suerte tengo. 

Deja un comentario sobre algún logro tuyo conseguido

Francisco Beltrán Ortín

 

Yo soy – una excusa para no avanzar

Yo soy – una excusa para no avanzar

yo soy
yo soy

Vivimos en una sociedad que nos ha inculcado unos valores que ahora se está viendo no son lo buenos que deberían de ser. Nos alimentaron con la creencia que las cosas las hace uno solo, hasta la sabiduría popular hasta el refranero; Mejor solo que mal acompañado. Si le quitamos la palabra -mal-, que nos queda.

Hemos vivido varias décadas, compitiendo, si compartir, si cooperar, sin trabajo de equipo y ahora estamos pagando el precio de esos valores que nos han acompañado durante nuestra vida. Utilizando otro refrán; Nunca es tarde de la dicha es buena. Empezar a ver que esto es un cambio de mentalidad, que el cambio tiene que venir de dentro, y que si no empezamos a ver las posibilidades que están ahí, no avanzaremos. Yo soy… debe de dejar de limitarnos y empezar a ver otros caminos que hasta ahora no nos atrevíamos a emprender. Es hora de empezar a reinventarse y tener la mente abierta.

Ahora sé que con práctica y una buena guía se puede aprender  casi de  todo, quizás no lleguemos a  ser un Goya, Mozart, Jordan, Nadal…, pero sí podremos tener una práctica medio buena. Cuando utilizamos la combinación de ¡YO SOY! (abogado, químico, albañil, zapatero, aburrido, torpe con las matemáticas, tímido, desastre …) alimentamos y justificamos no crecer, esforzarnos por hacer algo que en un momento nos dijeron o aprendimos que éramos o dejábamos de ser. Escondernos detrás de una mascara que nos justifica ciertos tipos de comportamiento o falta de acción. No importa si fueron tus padres, el maestro, tus amigos, tu propia experiencia, la edad, tu jefe, tendremos que asumir que nosotros decidimos como queremos ser, y que las opiniones de otros no tienen la mínima importancia. Empezaremos a ser independientes,  porque lo  que decidamos sea solo porque queremos hacerlo,  no por nuestra historia o porque es lo que quieren otros. Toda persona tiene todo lo necesario para ser lo que se proponga ser.

En palabras de  DR. W. W. Dyer;

 Cambiemos el ¡Yo Soy! por; <<Hasta ahora había decidió comportarme así….>> o <<Yo acostumbraba  a etiquetarme así…>>.

No existe algo que pueda llamarse naturaleza humana. La frase está diseñada para clasificar a personas e inventar excusas. Tú eres el producto de tus elecciones y del  <Yo Soy>  que tanto cuidas.

Esto es una reflexión personal,  toda persona ha vivido situaciones similares, ¿cuál ha sido la tuya? Compártela en comentarios

Francisco Beltrán Ortín