La discapacidad en la familia

El día 21 de septiembre es el día mundial del Alzheimer, es una enfermedad de las peores que puede sufrir una persona. No solo afecta al enfermo, también afecta al entorno familiar, es una dura prueba que no todo el mundo sabe sobrellevar solo.

En nuestra localidad hay una asociación de ayuda a los enfermos de Alzheimer que intenta paliar las deficiencias del sistema público, ayudando a los familiares en esta prueba difícil de superar.

Tener una persona con discapacidad en la familia crea un contexto diferenciado con los de una familia que no tiene esta situación. Las mujeres son las grandes implicadas en las labores de cuidado y compañía de las personas con discapacidad. Si la discapacidad la tiene un hijo es un acontecimiento que seguirá a la familia durante toda la existencia de esta. Cuando la discapacidad es de un mayor, son las hijas o las esposas las que cargan con la ocupación, teniendo que asumir ese trabajo extra sin poder aliviar responsabilidades que ejerce habitualmente (llevar la casa, cuidar hijos, atender su trabajo…) asumen un rol que se les atribuye de antemano. Los hombres no solemos ocuparnos de este tipo de trabajos, parece como si no fuera cosa nuestra, ejercemos nuestro rol de hombres. Los demás miembros de la familia en ocasiones tampoco se sienten implicados, dejando todo el trabajo en manos de sus progenitores.

Esta situación es insostenible y debemos recapacitar sobre el papel que debe de asumir cada miembro de la familia. La familia no esta discapacitada y debe de emprender acción.

Como sugerencia, se debería de hacer un inventario de tareas, distribuir equitativamente con el consenso y participación de todos los implicados. Cada tarea debería estar por escrito. Exponiéndolo en un lugar muy visible de la casa.

Francisco Beltrán

Pedagogo Social

Vacaciones: Lugar de encuentro en familia

Estamos en plena época de vacaciones, este es un buen motivo para disfrutar unos días con la familia y tener tiempo de conocerse. Desde esta perspectiva tendríamos la posibilidad de conocer más a nuestra pareja, de compartir experiencias con nuestros hijos, conocer sus proyectos de futuro… teniendo presente que esta experiencia no volverá a repetirse. Podremos volver al mismo sitio, hacer las mismas cosas, pero no será igual, será otra cosa, en otro momento diferente, donde las condiciones y los actores no repetirán su papel.

Dentro de las relaciones sociales a todos los niveles, la comunicación es el caballo de batalla que siempre sale a relucir. Mantener un canal de comunicación abierto en doble dirección, no es lo fácil que podríamos esperar. Escuchar Activamente es una asignatura que no se enseña en la escuela, no está en el currículo, no está programado, se nos enseña a escribir, a leer, a hacer cálculos, pero no a escuchar activamente. Esta falta de formación hace que seamos más egoístas, comodones, narcisos, materialistas, porque no prestamos atención a lo que tenemos alrededor. La falta de escucha hace que no fluya la comunicación y que los mensajes no lleguen con la intención que se mandaron, hay malos entendidos, malas interpretaciones, “mala comunicación”.

Tomemos tiempo para reflexionar en como nos relacionamos con nuestra familia, la cuestión no reside en lo que los demás deben de hacer, somos responsables de nuestra propia comunicación, de nuestra felicidad y en última instancia, diría que de la mayor parte de nuestras circunstancias.

Sugerencia:

Plantéese pequeños compromisos y manténgalos. Sea una luz, no un juez. Sea un modelo, no un crítico. Sea una parte de la solución, no parte del problema.

F.B.O.

Pedagogo Social

Desarrolla la inteligencia de tu hijo

El desarrollo intelectual es un proceso a lo largo de la vida. No es una cualidad que se tenga por si misma. Para desarrollar la inteligencia, debemos entrenarla al igual que un atleta entrena su cuerpo. Hay varios ambientes dentro de nuestro entorno que pueden favorecer la mejora de nuestra capacidad de asimilar nuevos conocimientos. Para lograr seguir las materias que se presuponen para una determinada edad, las escuelas ponen lo que se llama las “aulas de apoyo”(en nuestro colegio tenemos la suerte de tener este tipo de aulas, no es así en todos los centros). En estas aulas, los escolares reciben una atención especializada y adaptada a sus necesidades, es lo que se llama “Atención a la diversidad”.

La diversidad la forman los alumnos de diferentes niveles académicos, que necesitan de una supervisón un poco más especializada y cercana, ya sean nacionales o extranjeros afincados en nuestro país. Se estudian los casos por separado y se diagnostica el tipo de ayuda que necesitará el alumnos en cuestión. En estos casos los alumnos van consiguiendo seguir los objetivos mínimos que se solicitan para su edad.

Sirve de poco el esfuerzo que se hace dentro de un aula de apoyo, si en casa no hay seguimiento por parte de los padres. El otro eje importante dentro del desarrollo de la capacidad intelectual de los jóvenes, es el ambiente familiar. Aquí tenéis mi propuesta, para que con vuestros hijos toméis las riendas de su desarrollo y madurez intelectual.

Lo que le propongo es más trabajoso que difícil, pero necesita mucha paciencia y constancia.

  1. Lo primero, lo primero; ¿Hasta que punto conoces a tu hijo?, ¿Sabe cuál es o ha sido su profesor favorito?, o ¿Cuál es su color preferido?, ¿Que quiere ser de mayor?, ¿Qué libro le ha gustado últimamente? ¿De qué trataba su último examen? Si no conoces la respuesta, por lo menos de la mitad de las preguntas, deberías replantearte qué relación quieres tener con tu hijo. Comparte al menos 15’ al día para estar mejor informado de la vida de tu hijo. Si muestras interés por sus tareas escolares, tu hijo lo considerará como algo importante.

  2. Planifica; tener un horario planificado de las tareas que debe de acometer tu hijo, le dará seguridad. La falta de límites o vivir sin reglas hace que su vida se mueva como un tío vivo. Ponle límites a las horas de tele. La falta de horas de sueño, los convierte en niños hiperactivos. No planifiques todo, deja espacios para la diversión y el juego.

  3. Crea un ambiente de aprendizaje propicio; disponer de diccionarios adaptados a sus posibilidades, enciclopedias que sirvan de ampliación de su formación…

  4. Internet, Si o No; habría que ver su uso, ya que en la mayoría de los casos un ordenador en casa puede causar más problemas que beneficios. Si le es necesario, siempre pueden acudir a la biblioteca y hacer las consultas que necesiten. Si se opta por la adquisición del aparato, habría que delimitar y consensuar el uso del mismo. Pero lo que más va a ayudar a tu hijo, es tu colaboración y estar presente en el día a día.

  5. Fórmate; la manera de aprender de tu hijo, va ir siempre marcada por lo que hacen sus padres. Los niños son grandes modeladores, y van adquiriendo las destrezas que ven en sus padres. Si el niño percibe que sus padres tiene inquietudes por aprender, su hijo emulará esta cualidad. Tener mayores conocimientos, te dará una perspectiva mucho más amplia sobre tu mundo y el de tus hijos.

Debemos rebelarnos contra la ignorancia, empezar el camino en busca del conocimiento es otra forma de respeto hacia ti mismo y hacia los demás. Serás menos manipulable, más sereno, más concienciado, más tolerante, más flexible, respetando las opiniones de otros, y manteniendo nuestra propia opinión.

Ya lo dicen las antiguas escrituras,“ La verdad os hará libres”.

Francisco Beltrán

Pedagogo Social

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