Tú si que importas


Estamos tan acostumbrados a la crítica que hemos hecho de ella una forma de vida. Qué pasaría si en vez de criticar a los demás, expresáramos cosas buenas de los otros. Os lo cuento.

Hace 3 semanas tuve la oportunidad de poder experimentar lo que se siente de primera mano al recibir buenos comentarios de varias personas. No es la primera vez, pero es igual de bueno que la primera vez. Hace 20 años asistí a un curso de la Camara sobre la Psicología en ventas, lo impartió un profesor que dejó mella en Villena, Carlos Roser. Fue uno de esos cursos donde alguno dijo el primer día que estaba muy liado y que no podría ir todos los días, craso error, nadie faltó un solo día. Este hombre nos cautivó y la guinda la puso con una experiencia que marcó un antes y un después de las relaciones entre los que participamos, la suerte que he tenido es, que he podido repetir esta experiencia en varias ocasiones.

Se trata de tener una experiencia muy positiva  dentro de un grupo del carácter que sea; Se hace una ronda por persona y se identifica algo positivo sobre cada uno de los participantes, formando un circulo sin ningún obstaculo. No es nada fácil si te paras a pensarlo un poco. No nos han educado así, es mucho más fácil etiquetar y sacar los defectos, que identificar cualidades positivas. Para que funcione la experiencia debe de ser sincera y sin peros. Todos los participantes deben recibir de todos su dosis de buena energía. Al final se acaba dando abrazos a todo el mundo y ese grupo ya no volverá a ser el mismo, habrá pasado a la fase de aceptación reforzando la confianza en los integrantes del mismo.

En mi última experiencia conseguimos hacer de un grupo un pequeño equipo, parece que es lo mismo, pero no lo es. En un grupo, cada uno va a la suya y tiene su propio objetivo individual. En un equipo, el objetivo es común a todos y se sienten partícipes del mismo proyecto.

Esto lo podemos hacer a diario y con todas las personas que queramos alégrale el día, salgamos y alegremos el día a la persona que nos encontremos, al panadero, a la frutera, al de la ventanilla del banco, a tu padre/madre… Fíjate en cualidades que puedas ensalzar sinceramente, y no dudes en alegrarle el día a otro, tú sentirás que si que importas, haciendo a otros importantes para ti.

Francisco Beltrán Ortín

 

 

2 comentarios en “Tú si que importas”

  1. Todo el mundo puede ser grande… porque cualquiera puede servir. Para eso no necesitas un titulo universitario. No necesitas que sujeto y verbo concuerden. Lo único que necesitas es un corazón pleno de gracia, y un alma nacida del amor.
    Matin Luther King

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